No se por qué, pero el pasado lunes 24 (no he tenido ganas de escribirlo hasta hoy) me quedé embobado mirando la luna (la de coñas que va a haber en clase cuando meister lo lea ¬¬).
Al salir de casa para ir a la estación todavía era de noche (salgo de casa a eso de las 6:40), el cielo estaba totalmente negro (como siempre) y sin estrellas, posiblemente por las nubes o por la contaminación lumínica que genera el alumbrado público. En el firmamento solo se veían un par de satélites cuya órbita es relativamente baja y una luna blanquísima y brillante.
La luna estaba en ¿cuarto menguante? (nunca me he aclarado con esto, además mas buen parecía una U debido a que ya se estaba ocultando), su forma era muy fina y era bellísima, además estaba todo el rato enfrente de mí en mi recorido a la estación (mas o menos voy en línea recta de mi casa a la estación).
No podía evitar mirarla, resultaba un poco raro ir por la calle mirando al cielo, menos mas que apenas había gente; sería por lo bella que es, por el tiempo que hacía que no veia la luna o por el hecho de que estaba medio atontado por ser lunes y por tener mi cabeza llena de información para un examen que tenía ese día.
El día que vea un cielo estrellado será la hostia (no he visto ninguno desde el 2003, antes de mudarme a mi actual pueblo).
Saludos.
Etiquetas: cielo, embobado, estrellas, luna, noche, pueblo, satélites
